5 formas de engañar a la mente y orientarla hacia el éxito

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Como engañar a la mente

Por irónico que parezca, la mayoría de las personas tendrían éxito en sus esfuerzos si se apartaran de su propio camino.

A pesar de su deseo de alcanzar el éxito, suelen realizar actividades que les alejan de sus objetivos, porque su mentalidad no está orientada al éxito.

Las viejas creencias negativas persisten y se agolpan en su mente cuando intentan progresar. Estos pensamientos perjudiciales hacen estragos en su estado de ánimo y los desaniman.

En este artículo, veremos 5 formas de replantear tus pensamientos para no sabotear tu éxito.

1. Decirse a sí mismo que se merece el éxito

La brutal verdad es que hay muchas personas con menos educación y habilidades que tú que han llegado a acumular una inmensa riqueza.

Sin embargo, muchas personas creen falsamente que necesitan un título, capital, conexiones y una lista interminable de condiciones a su favor para tener una oportunidad de éxito.

Dígase a sí mismo que es digno de tener éxito. No hay ninguna razón por la que no puedas tener éxito si das lo mejor de ti. Ignora todas las demás excusas.

2. Tienes una opción

El trabajo es agotador. No se puede negar.

En su libro Deep Work, el autor Cal Newport dijo: "Esta es una economía que premiará a las personas que se sientan cómodas concentrándose duramente en las cosas que importan".

No puedes obviar el hecho de que se te exigirá que trabajes duro para tener éxito. Incluso si trabajas de forma inteligente, tendrás que gastar diligentemente energía mental y esfuerzo trabajando en tus objetivos.

La mayoría de las personas sentirán aversión al trabajo porque es aburrido y agotador. Entonces, ¿qué hacen?

Procrastinan. Para evitar este problema, debes entender que tienes una opción. Dígase a sí mismo: "Tengo que hacer este trabajo porque mis objetivos son importantes".

Cuando te das cuenta de que estás eligiendo hacer el trabajo, superas el obstáculo mental en el que sientes que te están retorciendo el brazo y que NECESITAS trabajar. Es una forma sencilla de replantear tus pensamientos, pero hace un mundo de diferencia.

3. "¡Sólo son 5 minutos!"

Otra técnica útil para superar la procrastinación es engañar a tu mente para que piense que no vas a ser torturado. La procrastinación es en realidad una señal de que tu mente te protege.

Considera que el trabajo que tienes que hacer es incómodo y consume energía. Tu mente tiene razón... y se inventará excusas muy convincentes para que procrastines el trabajo y te ahorres el "dolor".

Una forma fácil de superar este problema es decirte a ti mismo que sólo harás el trabajo durante 5 minutos. Es una duración lo suficientemente corta como para que no resulte laboriosa. Tu mente será menos propensa a resistirse.

Lo sorprendente es que una vez que empieces a trabajar, toda la resistencia desaparecerá. Siempre te enfrentas a la mayor oposición de tu mente ANTES de empezar la tarea... pero una vez que empiezas y te metes en el flujo de las cosas, generalmente, seguirás adelante.

4. Apunta a lo grande

Establece objetivos enormes que no tienes ni idea de cómo conseguir. Debes pensar a lo grande para ganar a lo grande.

Como dijo una vez el ex piloto de carreras Mario Andretti: "Si todo parece estar bajo control, no vas lo suficientemente rápido".

Olvídate de ser realista. Ni siquiera tú sabes lo que es posible o de lo que eres capaz. Así que no te contengas.

Si tus objetivos no te asustan un poco, no son lo suficientemente grandes. No entres en pánico ni te agarres a las perlas tratando de averiguar cómo los vas a conseguir. De momento, limítate a establecer objetivos grandes.

Una vez hecho esto, puedes dividir los grandes objetivos en otros más pequeños hasta que tengas objetivos manejables que cumplir. Entonces, sólo es cuestión de ir alcanzando un objetivo tras otro y otro hasta llegar a la gran meta.

Te llevará tiempo y esfuerzo, sin duda, pero lo conseguirás. Lo más importante es que te hayas dado la oportunidad de establecer un objetivo elevado que al final puedas alcanzar.

5. Todo es un juego

Los ganadores en la vida siempre tratan el proceso como un juego. Aunque el fracaso es amargo, no lo utilizan para juzgarse a sí mismos. Entienden que pueden ganar hoy y perder mañana.

Lo que importa es que juegues al juego... y si sigues haciéndolo el tiempo suficiente, mejorarás y acabarás ganando. Incluso los adolescentes saben que cuando juegas repetidamente al mismo videojuego, mejorarás y al final vencerás al "gran jefe".

En la misma línea, cuando no interiorizas el fracaso ni te permites apegarte demasiado al resultado, te atreves a hacer más y a desafiarte a ti mismo.

Tanto el fracaso como el éxito te servirán de retroalimentación. Trata el proceso como un juego en el que sólo quieres seguir adelante y ganar, sin importar cuántas veces pierdas. Con esta mentalidad y este enfoque, el cielo es el límite y lograrás un éxito inimaginable en el futuro.