La fuente de tu abundancia

Te conviertes en la fuente de tu abundancia elaborando tus sentimientos, pensamientos intenciones,  puedes llegar a ser un maestro en la creación de lo que deseas. Tú eres la fuente de tu riqueza y no tu trabajo, tus inversiones, tu esposo/ a o tus padres. Conectándote con la abundancia ilimitada de tu alma o yo superior, abriendo tu conexión a las fuerzas superiores (a veces llamadas Dios, Todo-Lo-Que-Es, Mente Universal, Cristo o Buda), expresando e irradiando tus calidades superiores de paz interior, alegría, amor, bienestar y vitalidad.




El hecho de tener dinero y posesiones, no es tan importante como el dominio del proceso de su creación. Una vez dominado este proceso, tu capacidad para prosperar no será determinada por la economía y las condiciones externas porque podrás crear lo que quieras y cuando quieras. El aprendizaje de la creación de la abundancia, constituye un proceso de desarrollo; puede requerir un cambio en tu forma de pensar y la ampliación de tu creencia en lo que mereces tener.

El proceso de consecución de cada cosa nueva -sea un carro, una casa o un salario superior- te aportará evolución espiritual, aprendizaje y nuevas habilidades. Dominando el proceso, serás capaz de emplear el dinero y las demás cosas creadas como herramientas para la ampliación de tu conciencia y la más plena expresión de tu ser.

Tus pensamientos tienen auténtica sustancia aunque vuestros instrumentos científicos no son capaces de medirla, todavía. Podrías imaginarlos como “magnetos”. Estos “magnetos” salen al mundo y atraen las sustancias que les corresponden; duplican su propia forma. Todo lo que te rodea fue un pensamiento en la mente de alguien antes de existir en tu realidad. Los carros, las carreteras, los hogares, los edificios y las ciudades, todo existió como pensamiento antes de convertirse en realidad.




Tus pensamientos marcan la pauta de lo que ha de ser creado, y tus emociones activan tus pensamientos y los proyectan de tu mundo interior al exterior. Cuanto más fuertes tus emociones, antes crearás lo que tienes en mente. Tu intención actúa dirigiendo tus pensamientos y emociones y manteniéndolos enfocados en lo deseado, hasta lograr conseguirlo.

Recuerda Tu eres la fuente de la abundancia.

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